Por Luisa Agüero y Alfredo
Alvarado – FORBES MEXICO
Introducción
La capacidad para adaptarse a los
cambios, adecuarse a las necesidades del mercado, pero sobre todo mantener la
calidad de sus productos y servicios, ha hecho que estas 15 compañías hayan
podido permanecer en sus mercados a lo largo de un siglo.
“Las empresas centenarias han
modificado el entorno regional por su visión integral de calidad en toda
iniciativa emprendida”, expresa Nelson García Lobo, director de la Comisión de
Acción Social Menonita (CASM) y coordinador del Foro Social de la Deuda Externa
de Honduras en San Pedro Sula (Fosdeh).
Ver 15 empresas centenarias en Centroamérica
Sus modelos empresariales han sido forjados a prueba de todo, pero su perspectiva es seguir evolucionando y consolidarse como precursoras en sus respectivos rubros. En el caso de Honduras, Comercial Larach y Banco Atlántida son dos ejemplos nacionales muy arraigados. La empresa familiar debe ser eficaz y competitiva, y como tal, debe adecuarse a las exigencias del mercado.
Ver 15 empresas centenarias en Centroamérica
Sus modelos empresariales han sido forjados a prueba de todo, pero su perspectiva es seguir evolucionando y consolidarse como precursoras en sus respectivos rubros. En el caso de Honduras, Comercial Larach y Banco Atlántida son dos ejemplos nacionales muy arraigados. La empresa familiar debe ser eficaz y competitiva, y como tal, debe adecuarse a las exigencias del mercado.
Para ello, afirma García Lobo, es
fundamental promover la innovación, la competitividad de sus procesos, la
eficiencia en su gestión, la motivación, el compromiso, la preparación de su
personal, y la calidad de su liderazgo. En pocas palabras, reinventarse para
sobrevivir “Toda empresa en
estas circunstancias debe responder adecuadamente a retos específicos al ser
una compañía familiar, por ejemplo, planificar el relevo generacional, el
mantenimiento de relaciones fluidas entre familiares y no familiares, las
decisiones relacionadas con la propiedad, la conservación del legado, el
compromiso y el gobierno de la empresa”, agrega.
Que las 15 empresas de
nuestro informe y sus marcas, sean emblemáticas no es para menos. Que duren 100
años de manera ininterrumpida en un entorno en constante evolución como el
centroamericano, refleja el éxito económico de quienes desafiaron con creces el
tiempo y los acontecimientos históricos.
En el caso de Nicaragua, en la
actualidad Lolomorales® es una marca registrada, es un conglomerado de negocios
familiar que vende principalmente muebles de lujo de madera construidos a la
medida. Especializados en la venta de mobiliario por medio de catálogos físicos
y virtuales mediante sitios web, blogs y videos en las redes sociales de mayor
impacto en la red global.

Siguiendo
la tradición de mis antepasados, el matrimonio Morales Callejas formado por
éste servidor y mi esposa Marisol no aventuramos y fundamos el 17 de septiembre
de 1983 nuestra primera empresa de Muebles finos de maderas nacionales “Lolo
Morales & Cía. Ltda” que lleva el nombre y la marca comercial de mis antepasados
conservando el nombre de mi tatarabuelo Dolores (Don Lolo) Morales del
Castillo, mi bisabuelo don Dolores Morales Arana, de mi tío abuelo Dolores
(Papa Lolo) Morales Robleto y de mi padre don Dolores (Lolo) Morales Bolaños. Ver
la historia de la familia Morales hasta la generación actual: http://www.lolomorales.com/p/historia.html
Nuestra
especialidad es proponer nuestras colecciones propias de mobiliario construidos
con maderas preciosas del trópico nicaragüense siguiendo las tendencias de la
moda internacional del mueble contemporáneo de lujo para las capas socioeconómicas medias y altas en el ámbito nacional e internacional.
Nuestros
muebles son fabricados a mano por diestros maestros ebanistas y artesanos de la
madera con amplia experiencia y destreza de décadas.
LOLOMORALES®
es una marca posicionada en el mercado nacional e internacional. Sus 25 premios
a la Calidad y Prestigio Empresarial ganados en la última década confirman que
la marca Lolo Morales® es sinónimo de Calidad y Prestigio.
¿Origen de sus fundadores, cómo
surge la idea del negocio?

¿A cuánto ascendía el capital
inicial?
Si se refiere
a la generación que yo represento (cuarta generación), comencé con un capital
inicial de $ 1,500 dólares en el año de 1983. Mi familia sufrió confiscaciones de
propiedades durante la década de los 80’s y los recursos en esa época eran muy
limitados.
¿Cómo fue ese comienzo?

¿Cuáles han sido los desafíos?
El primer
desafío empresarial que tuve en mi vida, quizá el más grande de todos fue el de
convencer a mi esposa que se podía tener éxito aún en el desierto, si uno se
proponía a buscar el agua o petróleo donde todos creían que no había.
Me lancé
a la aventura en medio de una situación de hiperinflación galopante y una escasez
de lo más elemental para la vida del ser humano como el papel toilette y la pasta dental. Y al final
de la guerra, en el cambio o transición de un país con un gobierno comunista y
dictatorial, con una economía y una infraestructura destruida; en el año 1990 llegó
la democracia y se dio una transición del poder político sin disparar un solo tiro.

Otro gran
desafío que tuve que enfrentar en la década de los 90’s fue la de confrontarme
y competir con las mueblerías de grandes capitales extranjeros y nacionales que
estaban regresando para reconstruir Nicaragua y posicionarse en el mercado de
mobiliario y electrodomésticos nuevos y de marca.
Aunque en
10 años la marca LOLOMORALES® estaba
bien posicionada como la mejor marca de muebles en el mercado nacional,
competir con las transnacionales era como querer cazar un elefante con un rifle
de balines.
Empresas
transnacionales como la CURACAO, centroamericanas como ALMACENES SIMAN, y TIENDAS
GALLO MAS GALLO, etc., que ponían sus productos al crédito con cuotas súper
bajísimas, que además de ser caros debido a la enorme carga financiera que les
aplicaban a los consumidores, eran muebles de mala calidad, traídos de China,
que en apariencia eran bonitos pero no duraban más de un año. En un año, los
muebles de los consumidores estaban dañados y todavía tenían que seguir pagando
por unos muebles inservibles durante dos o tres años más. Aun así era imposible
competir con esos monstruos financieros, por lo que tuve que reconvertir mi
forma de hacer negocios y lo hice.
Mi
capital de trabajo en ese entonces andaba alrededor de un millón de dólares, y en
medio de la encrucijada de competir con los grandes capitales financieros
europeos, nacionales y centroamericanos, o cambiar de negocio, opté por la de reconvertirme, me quedé con
un taller élite y una pequeña tienda, me especialicé en fabricar a la medida
muebles para gente de altos recursos dedicando también mis esfuerzos a colocar
mi producción a otros países de ultramar, ya que Centroamérica estaba en guerra
con economías de subsistencia, y bloqueados con los Estados Unidos.
Como
resultado de mi primera reconversión a finales de los 90’s ya estábamos
exportando muebles a Ámsterdam, que era nuestro punto de entrada a Europa, con
un socio allá que luego distribuía nuestros muebles a Inglaterra, Francia y
Alemania. Salimos avante y creciendo como la espuma con las exportaciones a
Europa. Y en el mercado nacional y regional ya éramos pioneros y líderes de los
muebles dados a hacer por encargo o
muebles a la medida (Custom Furniture).
La fiesta de
las exportaciones de muebles a distribuidores y tiendas en Europa terminó el 7
de agosto de 2000. El Banco Intercontinental S.A. (Interbank), “La Pirámide del
Ahorro”, había quebrado. Interbank era el banco más grande de la época en mi
país, ellos financiaban mis operaciones de exportación. Al quebrar Interbank quebraron
siete bancos más, fue un efecto dominó de quiebras bancarias.
Sin
financiamiento nacional, busqué dinero en Panamá y en EU, pero no pude
conseguirlo debido a la mala fama del sistema financiero corrupto en mi país
combinado a la mala fama de la administración gubernamental de la época del
señor Arnoldo Alemán.
En
consecuencia, al no poder cumplir con mis compromisos en Europa por falta de
financiamiento bancario, y no poder competir con los grandes mueblistas financieros
locales y transnacionales, me encontré en una nueva encrucijada; o me
reconvertía nuevamente o llegaba mi fin como empresario de mobiliario fino de
maderas nacionales.
Fue mi primera
quiebra técnica. Me declaré en quiebra y di los activos prendados en dación de
pago para dejar limpio mi nombre y el de mi familia, además de ser futuro sujeto
de crédito el sistema financiero cuando los tiempos fueran propicios.
Con mis
ahorros en efectivo, volví a comprar propiedades e iniciar una segunda fase de
Muebles Lolo Morales®, levanté una nueva fábrica en terrenos marginales que
luego adquirieron plusvalía, y comencé de nuevo sin perder clientela. Siempre
hice las cosas de tal forma que nadie supo lo que realmente pasaba en el
interior de mi empresa. Esta vez era más pequeño pero más eficiente y con mayor
experiencia. Monté mis oficinas administrativas y una pequeña boutique en el
casco viejo de la Managua antigua. Comencé de nuevo a invertir mis ahorros, a
palanquearme con el sistema financiero local acumular capital y seguir
compitiendo con mi estilo tradicional de hacer negocios.
Otro nuevo
desafío. Se termina de nuevo la fiesta para mis negocios en el año 2008 tras la
crisis financiera que quebró a los estados Unidos y al mundo entero, volví a
ser afectado en mi estado de liquidez. La quiebra de negocios grandes y
medianos en Nicaragua fue masiva con muy pocas excepciones como los grupos
familiares antiguos. Había que hacer algo. De nuevo me encontré en la
encrucijada. Con una economía en crisis, con la demanda de mobiliario en su
punto más bajo, si seguía operando con pérdidas, seguro que desaparecería más
temprano que tarde; o me reconvertía o desaparecía del mapa.
Mi
estrategia para salir del atolladero: Declararme nuevamente en quiebra técnica.
Di en pago
los activos menores o corrientes sin afectar las propiedades ni el patrimonio familiar
que estaba intacto. Limpié mi buen nombre y tuve una vez más que resolver el
dilema de terminar con el negocio de los muebles o reconvertirme y buscar una
salida airosa.
Mi esposa me
dijo una vez cuando yo le pregunté que hacíamos ante tal situación: “Zapatero a
tus zapatos”- me dijo ella enfáticamente-, “si fuiste el rey en los 80’s, los 90’s, y los 2000’s podés ser el emperador
en tu ramo en la primera década de los años 2000 y las que vienen”. Y así lo hice,
me reconvertí nuevamente en rey y salí airoso.

En la
actualidad manejo exitosamente 20 líneas de mobiliario en la modalidad de Custom Made Furniture, o muebles hechos
por encargo a la medida. Poseo un cluster
productivo de talleres que me trabajan outsoursing
y me dan servicio de maquilado. Poseo un workshop
principal donde hago mis negocios y atiendo a mi clientela local. Manejo
mis negocios desde mi hogar en mi pequeño estudio, exporto muebles de madera
fina a Estados Unidos a familias nicaragüenses, estadounidenses, y a tiendas
pequeñas y medianas que revenden mi producción por pedido y “a medida”.
Actualmente soy el líder nacional y centroamericano debido a mi forma flexible de
producir y de hacer negocios. Vendí las propiedades marginales antes de mi
última reconversión en buenos precios a finales de los años 2000, e invertí en
nuevas propiedades en zonas de gran plusvalía. Ver http://www.lolomorales.com
¿Cuántas generaciones van
asumiendo las riendas del negocio?
Llevo con
la mía cuatro generaciones de empresarios bajo la marca registrada LOLOMORALES®.

Me puse
en acción, renové la marca y la registré por cien años más bajo las leyes de la
RPI (Registro de la Propiedad Intelectual de Nicaragua) y de los tratados de
Viena en materia de derechos de Propiedad Intelectual.
Hoy es la
marca de mayor renombre y prestigio en muebles a nivel nacional y regional,
además de ser altamente reconocida en el ámbito internacional que he emprendido
en mi país. Si abro una venta de cualquier producto con la marca LOLOMORALES® detrás
de ese producto; los consumidores exclaman: “-Ah!-, eso lo vende Lolo Morales®,
entonces debe ser bueno” y los compran. El precio es importante, pero la marca
lo es todo.
¿Qué ha significado el traspaso
generacional?
Es una experiencia
única. La educación que nos dieron fue importante, pero no lo más importante.

Ser un
emprendedor es una habilidad innata en el ser humano; es la ley evolutiva del
más fuerte, es una destreza natural de saber cómo, cuándo, y donde establecer
un negocio determinado, es como haber nacido con un sexto sentido. Y eso no lo enseñan
las universidades por más prestigio que tengan. Ese don no aparece en ninguno
de los libros de Administración de Empresas que he leído en mi vida.

El traspaso generacional exitoso es aquél que se da en los entornos familiares con cultura empresarial, provenientes de ancestros amantes del trabajo organizado que heredan a sus hijos con su ejemplo esa cultura de amor al trabajo y al emprendimiento empresarial. Las buenas relaciones entre los miembros de la familia con cultura de empresarios es un legado, es una herencia. En una familia con cultura de ahorro, de inversión y de desarrollo humano, no pueden haber malos administradores, pero eso sí, no todos serán líderes empresariales.
En mi
caso particular, yo siempre me inspiré en mis abuelos, en mis padres, mis tíos
y tías que marcaron la diferencia en mi país y de quienes heredé el mejor capital que en este mundo inseguro alguien
puede llegar a tener. La cultura del trabajo organizado y el don de ser un
auténtico entrepreneur.
¿Mantiene vigente el rubro
inicial, ha cambiado o se ha diversificado?
No
solamente he mantenido el rubro inicial, sino que lo he reconvertido y ampliado
a la máxima expresión, ha sido un largo camino, duro y difícil pero lo he
logrado.
Utilizo
como herramientas básicas el teleworking
y el telemarketing desde que apareció
el Internet, utilizo los nuevos sistemas de publicidad y ventas por internet a
través de website, blogs, y las redes sociales de mayor impacto mundial.
El 90% de mis ventas, los catálogos, la creación y el diseño de productos, y resto de documentación de negocios los proceso con software avanzado y evacúo por internet toda la documentación de negocios. La empresa familiar ahora es 100% músculo y 0% colesterol.
¿Cuántas empresas son ahora y
cuáles?
En mi
staff ejecutivo trabajamos actualmente mi esposa y yo. Mis dos hijas, la mayor de
ellas representa la empresa en Estados Unidos bajo una oficina de negocios Harmony Integration (Sistemas electrónicos para
residencias y oficinas controlados mediante dispositivos móviles) registrada en
Denver, Colorado, y la otra en Nicaragua es la Asesora de Marketing y Relaciones Públicas de la empresa. Tengo de socios a mi esposa, mis dos hijas, mi único yerno y mi nieto.
¿A cuánto suman los activos?
Pasemos a
otra pregunta.
¿Piensan en trascender sus
fronteras?
Eso
pensaba dos décadas atrás. Hoy ya trascendí las fronteras. Solo exportar a
China me hace falta para cerrar el círculo, aun lo veo difícil, pero no
imposible. Mi plan de retiro e vender mi marca y activos a una corporación
china o extranjera que desee comprara una marca o un negocio de dos lustros de
existencia y ampliamente reconocida regional y globalmente.
¿Cuáles son las cifras de
producción o servicios?
Pasemos a
otra pregunta.
¿Cuál es ahora el principal reto?
Seguir
vivo para continuar innovando, creando nuevas formas de producir con calidad, eficiencia
y de hacer negocios inteligentes aprovechándome de las oportunidades que la
existencia me regale.
¿Cómo avizora el futuro de la o
las empresas?
El mejor
tiempo que existe es hoy. Lo que hoy no pueda hacer, quizá nunca pueda llegar a
logarlo. El clima de negocios de un país y las correlaciones de fuerzas de la
economía global y la geopolítica mundial, solamente son indicadores para tomar
grandes o pequeñas decisiones en inversiones futuras, nada más. Las crisis son
mentales y el futuro no existe, y el pasado solo existe como referencia para no
cometer los errores de vieja data. El espíritu humano es indoblegable. Nadie
puede contra ello. Mi olfato de entrepreneur
es el Oráculo que yo consulto a
diario para tomar decisiones de negocios y de emprender nuevas empresas.
¿Tiene anécdotas especiales?
Una vez
en 1983, un 19 de Julio me fui a curiosear a una enorme manifestación a la
plaza de la Revolución en Managua. Había unas 300 mil almas en la plaza
coreando consignas políticas revolucionarias. Yo estaba en un lugar alto
mirando aquella masa gigantesca de gente. De repente una idea asaltó mi mente,
como un delicioso susurro que una voz interior me hablaba:
“Hombré
Loló, estamos en medio de una situación de guerra, este es un estado marxista-comunista,
el gobierno tiene que darles trabajo a toda esa gente. Los comunistas son
burócratas improductivos. Toda esa gente, cada uno de esos miles van a
necesitar un escritorio, una silla, dos sillas más para recibir gente, un sofá,
un activador, una refrigeradora, un comedor,….etc, etc.”
Luego
comencé a multiplicar, a multiplicar y en mi mente solo escuchaba un ruido como
el que hacían aquellas máquinas registradoras de los años 50’s y los 60’s…- chilínnnn,
chililínnn, chichín, riinnngggg-….jejeje, se me quería reventar el cerebro.
Inmediatamente
averigüé quienes hacían muebles localmente, me di cuenta que los dueños y magnates de las
grandes mueblerías antes de la Revolución Sandinista de 1979 se habían ido a
Miami y se habían llevado el capital, solo quedaron los edificios semi-destruidos
y vacíos.
Al día
siguiente conseguí mil dólares y me fui a Panamá, porque estábamos bloqueados
con los gringos, y me traje un paquete de herramientas para carpintería que di
en arriendo a unos pequeños talleres que estaban quebrados y los puse a
construir escritorios y sillas.
¿Quién fue tu primer cliente?
Tengo tan
presente el día en que me fui a visitar al jefe de abastos del Ejército Popular
Sandinista y le dije que tenía escritorios de venta y le enseñé unas fotos.
Cuando vio las fotos de los muebles, golpeó la mesa y exclamó: “¡Justamente es
lo que necesito!” – quiero que para el lunes me pongás 500 escritorios y mil
sillas”….casi me muero del susto. Yo le dije que no había madera para tantos
escritorios, y el inmediatamente me preguntó qué era lo que yo necesitaba. Allí
mismo le hice la lista de materiales, luego inmediatamente me extendió una orden
para que retirara de las bodegas todo el material que necesitaba para construir
semejante cantidad de mobiliario. No me preguntó por los precios. Humildemente
le dije al comandante que si quería saber el monto de la factura, a lo que él
me contestó con voz de trueno y mando: “Vos no te preocupés, pásame la cuenta y
nada más, que yo te la firmo para que Proveeduría te haga el cheque. La
victoria se paga al precio que sea, me has salvado, - ¡Ah! y hacerme 100
camarotes dobles de pino con sus colchones de borra de algodón,” esas fueron sus últimas palabras.
En menos
de una hora yo estaba nuevamente ante el comandante de abastos del EPS para que
me firmara la autorización de la proforma sin ponerme mucha mente debido que
estaba hablando con otros comandantes mientras se fumaba un oloroso habano, me
autorizó apresurado la proforma, como queriéndome despachar para que me fuese a
hacer los muebles. Ni corto ni perezoso, inmediatamente después de Abastos me
fui a la Proveeduría a que me sacaran el cheque, que era como de más de diez
dígitos, en ese tiempo había una tremenda inflación. Al salir de las oficinas
del estado, no me podía contener de la alegría.
Ese fue
apenas el comienzo. Me pasé repitiendo la misma operación durante casi ocho consecutivos
antes de que terminara la guerra civil de Nicaragua.
¿Cómo convertía los córdobas devaluados
en divisas frescas?
Convertía los “chancheros” (moneda nacional
devaluada) en “lapas verdes” (dólares de los Estados Unidos de América). Cuando
cobraba los cheques en moneda nacional, me iba a las casas de cambio
autorizadas por el Banco Central para comprar divisas a precios bajos y así
pude ir adquiriendo materiales, materias primas y maquinaria que aquí nadie las
distribuía. Había un solo fabricante (yo), y un solo cliente (el estado).
Al final
de la guerra y al venir la democracia en 1990, trajo con ella el ordenamiento
de precios y los competidores, se había acabado la fiesta de estar solo en el
mercado, pero para ese entonces ya era el rey del mobiliario fino en Nicaragua,
con una marca bien posicionada, y con un capital estable. Valió la pena haberme
quedado en mi país durante los años de guerra. En mi caso no hubo nada de
contactos, ni de palancas ni de padrinazgo con nadie. Lo mío fue una visión que
tuve, y la eché a andar sin miedo, arriesgándolo todo, y al final le vi las
casitas al pueblo y alcancé el éxito deseado. Otros empresarios nicaragüenses de
otras ramas de la economía que se quedaron en el país durante la guerra, se la
jugaron de forma similar a la mía y hoy son magnates de la industria y del
comercio, pero a otros no les fue bien del todo.
¿Tiene programas de
Responsabilidad Social Empresarial, cuáles?
Somos mundialmente reconocidos por la WWF. Tenemos
una auditoria de clase mundial con la FSC (Forest Stewardship Council) a través
de SmartWood, una de las empresas afiliadas de la FSC, que nos auditan la
madera que consumimos año con año, con el propósito de garantizar a nuestros
clientes y a la sociedad de que usamos madera de origen certificado, secada al
horno proveniente de plantaciones y bosques manejados con Sustentabilidad y Responsabilidad
Ambiental. Es lo que llaman el ‘Sello Verde’ o ‘Green Seal’ equivalente a las
normas ISO en la industria general. La auditoría abarca el trato hacia nuestros
empleados y la forma con que manejamos nuestros desperdicios fabriles, los
cuales son reciclados o enviados a plantas de procesamiento de abono orgánico
una parte y otra parte los repartimos a los miembros de nuestro cluster que los utilizan como combustible
orgánico para procesar alimentos. Nuestra empresa es una industria limpia y
amigable con el medio ambiente. Nuestro programa social de apoyo a los más
necesitados es reconocido en Nicaragua. Apoyamos anualmente con pupitres y muebles
escolares a escuelas de primaria de niños de padres de bajos ingresos, así
también como otras obras de caridad y solidaridad humana.
¿A qué factores considera que no
hay una equitativa distribución de la riqueza en Centroamérica, en general?
Desde mi
punto de vista los factores más grandes que obstaculizan el progreso y la
erradicación de la extrema pobreza en nuestros países centroamericanos es la
corrupción gubernamental generalizada, el narcotráfico, y sobre todo la falta
de visión de los estadistas centroamericanos que no logran apartar sus
intereses y vanagloria particular en pro de ver una Centroamérica unida, sin
fronteras, como una sola nación y una sola moneda. Solo unida Centroamérica,
será capaz de confrontar los grandes retos y desafíos que se le vienen encima.
No hacerlo es condenar a las generaciones que vienen al atraso, a la migración
de talentos a otros países, y a la continuidad en el tiempo de la extrema pobreza.
Si Europa pudo unirse, un conglomerado de muchos países con idiomas y culturas
diferentes, ¿por qué cinco o seis pequeños países que tenemos raíces comunes y
hablamos el mismo idioma todavía vivimos peleando entre nosotros y no somos
capaces de dar el paso hacia la unidad centroamericana que todos anhelamos?
¿Qué ha representado la familia
en todo el trayecto de existencia de la o las empresas que representa?

¿Tiene algunos consejos para
aquellos que han emprendido el camino que una vez usted y su familia iniciaron
y que hoy coronan con éxitos?
Solo puedo
darles mi receta de cómo se cocina el éxito empresarial. Antes que nada,
primero se tiene que ser un entrepreneur,
haber nacido con ese don. Ser entrepreneur
es ser alguien que posea un espíritu de lucha indoblegable, que aunque
fracase mil veces sea capaz de levantarse otras mil veces y seguir adelante
hasta que encuentre la salida. La palabra éxito es originaria de la palabra
griega exodus que significa ‘la
salida’. La vida está llena de encrucijadas, y en los negocios, los entrepreneurs son los que llevan la
ventaja sobre el resto de los competidores.


Los
fracasos no son más que los peldaños de una escalera que te llevará al éxito.
Debes de recorrer esa escalera aun así te lleve diez o cien años llegar a ella,
así lo hicieron Henry Ford, Thomas Edison y Abraham Lincoln.
Si
quieres triunfar primero es necesario fracasar. Los grandes hombres y mujeres
exitosos en la vida, tuvieron un comienzo difícil y fracasaron muchas veces
antes de coronar el éxito. El éxito no es algo que se compra ni en las farmacias,
ni en la universidad ni en el mercado, el éxito es una actitud ante la vida.
Sean
arriesgados, la vida es un correr riegos segundo a segundo, es una lucha constante
ante los retos y desafíos que la existencia nos pone. No conozco ningún hombre que
haya tenido éxitos sin tomar grandes riesgos. Si no quieren tomar riesgos,
mejor quédense en su casa y no salgan del cuarto.
LOLOMORALES
® siempre se enfrenta en cada producto que desarrolla con la misma paradoja:
transitar del pensamiento creativo a partir de elementos reales hasta concluir
una perfecta y total obra de arte.
Es poesía
hecha realidad. Por eso, y en vista del éxito, a partir de las ideas de
nuestros clientes siempre nos mostramos receptivos a otras ideas, desafiamos lo
asumido, asumimos los riegos, nos basamos en otras ideas para hacer mejores
ideas, sacamos partido de lo inesperado, y aprovechamos siempre todas las
oportunidades que se nos presentan.
Y después
de todo este proceso infernal, el producto final se reviste de una misteriosa
belleza que funciona en el mundo real para personas reales, que satisfechas
siempre regresan a nosotros. ¿Alquimia, magia, exorcismo? No, sencillamente que
2 y 2 hacen 22 y no 4. Poesía de nuestra época.
¿Qué representa Dios en su vida y
en la vida de las empresas?
El
concepto de Dios en mi mentalidad, quizá no representa lo mismo que para un
cristiano, un judío o un budista. Porque en occidente a Dios se le representa
como un viejo canoso fornido y bravo, a veces amoroso cuando los humanos se
portan bien y otras veces cruel, especialmente con los que no son de su pueblo,
y cuando sus hijos se portan mal se pone furioso y manda desastres a la tierra
para que enderecen sus caminos.
Tampoco Dios
para mí no representa la Nada ni el Nirvana, por eso es que en los países
orientales como la India no hay más gente exitosa que en los Estados Unidos o
en Occidente. Mientras los unos crean, producen, trabajan y progresan, los
otros se pasan meditando el resto de sus vidas.
A Dios yo
no lo busco fuera de mí porque él es
parte intrínseca de mí ser, lo llevo dentro de mí. Y si tiene cara, lo puedo
ver cuando me miro en el espejo, porque Dios hizo al hombre a su imagen y
semejanza y como él es Creador, también me hizo a mi creador en pequeña escala,
así que mi único y principal oficio y meta en ésta vida es la de crear
empresas, innovar, diseñar nuevos productos, y hacer nuevos negocios para que
se beneficie mi familia y mis trabajadores contribuyendo de esa forma a la
creación de riqueza de mi país.

Dicen que
‘Dios es Amor’, si a mí me dieran a escoger con cuál de los dos me quedo,
escogería al Amor, que es el bálsamo perfecto que une y hace que la especie
humana progrese y no se autodestruya.